Archivo de la Categoría Militar

Gracias a Google Maps, hemos descubierto la verdadera localización de la base de Batman. No está en Gotham, ni siquiera en los USA, sino en la base americana de Kadena, en Okinawa, Japón.

Eso sí, como experto piloto, Batman se ha hecho militar y ahora pertenece al 44th Fighter Squadron, conocido como el Escuadrón Vampiro por el bonito logo que poseen.

Vía | A vista de Google

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Os presentamos a BigDog, una creación de Boston Dynamics para DARPA, la oficina científica de Defensa estadounidense. Se trata de un robot de cuatro patas capaz de caminar por cualquier superficie, incluyendo pendientes de hasta 35 grados de inclinación, suelos helados, caminos de piedras…Por si esto fuera poco, BigDog, con su metro de largo, 70 centímetros de alto y 75 kg de peso, es capaz de cargar con 150 kg, ¡el doble de su peso! Lo mejor es verlo en un vídeo:

Por cierto, a BigDog ya le ha surgido un curioso imitador…

Vía | Microsiervos

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Durante la Segunda Guerra Mundial los americanos tuvieron que esconder una de las fábricas de aviones (la Lockheed Burbank Aircraft Plant) para protegerla de los ataques aéreos de los japoneses. La cubrieron con una red de camuflaje y edificios falsos. En las siguiente fotos podemos ver el aspecto de la fábrica sin camuflaje…

 

Y con camuflaje…

(more…)

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Después de todo el movimiento y las noticias que ha habido en el Mobile World Congress de Barcelona, uno de los rumores que aún continúa comentándose, y que parece adquirir más peso y credibilidad, es que el gigante de internet Google, cuyo interés por las comunicaciones moviles se confirmó hace tiempo, está interesado en adquirir una compañia Norteamericana llamada Space Data, cuyo modelo es el de ofrecer servicios de red para comunicacion de voz y datos a traves de globos aerostáticos, que cuentan con una serie de repetidores y demás instrumentos a bordo.

Aunque en un principio pueda parecer una idea algo ingénua, según he podido ver, Space Data trabaja en proyectos militares para Ejercito Américano, proporcionando cobertura de Red rápidamente desplegable, ademas de ofrecer servicio civil en varios estados (Texas, Oklahoma, Louisiana, Nuevo Mexico, Arkansas y el Golfo de Mexico) y planea expandirse por todo el terreno americano. Gracias a la altitud de sus nodos, cubre espacios equivalentes a una docena de torres de repetidores de comunicación movil. Son útiles para cubrir zonas poco pobladas, para apoyar unidades de emergencia, sustituir nodos caídos, control de fronteras, y mucho más. Su pagina ofrece soluciones comerciales para todos estos casos.

El sistema es el siguiente: Se lanzan al aire globos cada 8-12 horas, que estarán en el aire durante unas 24, tiempo tras el cual aterrizan suavemente. Cada globo repetidor tiene un una recompensa de 100$ para aquel que lo devuelva sano y salvo.

Después de todo, parece que la iniciativa de Google, y sobre todo la idea de Space Data, no es tan ingénua, de hecho puede ser todo exitoso precedente. Además, debe ser muy gracioso eso de lanzar un “Super-Nodo al rescate!” cuando una torre o nodo en tierra se cae. :D

Via | Slashdot | Telecoms.com

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Andréi Dmítrievich Sájarov es uno de los físicos más importantes de la historia del siglo XX. Es el Oppenheimer ruso, el padre de la bomba atómica soviética. Y al igual que le ocurrió al científico norteamericano en Estados Unidos, su postura en contra de la proliferación de las armas atómicas le puso en el punto de mira de los dirigentes de su propio país.

A mediados de 1948 se unió al proyecto soviético de la bomba atómica, bajo la dirección de Igor Kurchatov, en la ciudad de Sarov, aldea que durante 45 años fue borrada del mapa. El 29 de agosto de 1949 se realizaba la primera prueba nuclear de la URSS, conocida como ‘Primer Relámpago’, una réplica de ‘Fat Man’, la bomba lanzada por los americanos sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945. Pero fue el 12 de agosto de 1953 primero, y el 22 de noviembre de 1955 después, cuando se detonaron Usilennaya y Binarnaya, las primeras bombas de hidrógeno puramentes soviéticas.

A pesar de que en sus inicios Sájarov estaba convencido de la importancia de su trabajo aplicado al desarrollo de las armas nucleares, poco a poco fue dándose cuenta de las implicaciones reales de sus descubrimientos, y vislumbró riesgos tales como una guerra termonuclear o la contaminación por radioactividad.

Durante la década de los 60 jugó un activo papel contra la proliferación de armas nucleares y de las pruebas nucleares en atmósfera, dando como fruto el tratado de prohibición de pruebas atmosféricas, espaciales y submarinas, firmado en Moscú en 1963. A partir de entonces, por propia convicción, y por creciente imposición de su gobierno, se fue alejando progresivamente de la física nuclear aplicada, para dedicarse más a la cosmología básica.

Lo que supuso un punto de inflexión en la consideración que tenía de él el gobierno soviético, fue su postura contraria a la carrera armamentística basada en misiles balísticos (con cabeza nuclear), carrera en la competían los Estados Unidos y la URSS en el apogeo de la guerra fría. En una carta secreta fechada el 21 de julio de 1967, y dirigida al dirigente soviético de la época, Sájarov exponía la necesidad de aceptar una propuesta de rechazo bilateral de los misiles nucleares, por el riesgo de una guerra nuclear mundial. En dicho manuscrito, Sájarov solicitaba la publicación del mismo en la prensa, cosa que fue rechazada (y su exposición ignorada).

En mayo de 1968 finalizó un ensayo titulado ‘Progreso, coexistencia pacífica y libertad intelectual’, en el que desarrollaba las ideas de dicha carta. El castigo no tardó en llegar: se le prohibió investigar en cualquiera de los centros y laboratorios militares de la URSS y se le desposeyó de los honores adquiridos.

En 1970 colaboró en la fundación del ‘Comité por los Derechos Humanos’, de Moscú. A medida que transcurría el tiempo, mayor era su activismo, y mayor la represión gubernamental. En 1972, ya con 51 años, contrajo matrimonio con la pacifista Yelena Bónner, suponiendo quizás un balón de oxígeno para su asfixiada lucha.

Como reconocimiento internacional a su esfuerzo le llegó, en 1973, su nominación al Premio Nobel de la Paz, pero no sería hasta 1975 que le sería otorgado. En todo caso, no se le permitió salir de la URSS, de forma que fue su mujer la encargada de la lectura en la ceremonia de aceptación del premio. La lectura Nobel fue titulada de forma similar a su ensayo de 1968: ‘Paz, progreso y derechos humanos’.

El 22 de enero de 1980 fue arrestado por sus protestas públicas contra la invasión soviética de Afganistán de 1979, y fue forzado al exilio en su propia patria, aislándoselo en la ciudad de Gorky (hoy Nizhny Nóvgorod), una ciudad cerrada e inaccesible a los extranjeros. El control de la KGB duró hasta diciembre de 1986, año en que Mijaíl Gorbachov inició sus políticas aperturistas conocidas como perestroika y glásnost. Aprovechando el nuevo clima político, se le permitió regresar a Moscú, e inició las primeras organizaciones políticas independientes y legales, culminando en marzo de 1989, cuando Sájarov fue elegido como parlamentario (dentro de la oposición) en el llamado Congreso de los Diputados del Pueblo, la cámara parlamentaria soviética.

En 1985 se fundaron los Premios Sájarov, nombrados de esta forma en su honor, unos galardones otorgados anualmente por el Parlamento Europeo a personas y organizaciones dedicadas a los derechos humanos y a las libertades. El primer galardonado con el Premio Sájarov fue el líder sudafricano Nelson Mandela, en 1988.

En 1989 recibió el International Humanist Award de la International Humanist and Ethical Union. Poco después fallecía de ataque cardíaco a la edad de 68 años. Sus restos reposan en el cementerio de Vostryakóvskoye de Moscú.

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A principios del siglo XX, la fotografía en color era una técnica experimental. Los hermanos Lumière patentaron en 1903 el Autochrome, un procedimiento fotográfico consistente en un mosaico de granos de almidón de patata (de entre 5 y 10 micrometros), sobre la base de una película en blanco y negro. Los granos eran teñidos de color naranja, verde y violeta, y actuaban como filtros de color. Tras el procesado de la placa, surgían los colores complementarios.

Pese a tratarse de una técnica muy compleja, algunos fotógrafos la utilizaron. Entre ellos, Jean-Baptiste Tournassoud. Este militar francés tomó un gran número de imágenes de la I Guerra Mundial en el campo de batalla. En esta web encontramos una recopilación de fotografías a color de esta contienda, tomadas por Tournassoud.

Vía | Barrapunto

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Ayer viendo Jericho, serie a la que me he aficionado a falta de House, Anatomía de Grey, Perdidos, CSI, Mujeres Deseperadas, etc, aparecía que habían sufrido un ataque por este tipo de armamento.

Este tipo de ataque está realizado con armas generadoras de importantes cantidades de energía electromagnética ambiental que destruyen de manera total o parcial todo equipamiento eléctrico y electrónico que se vea afectado por su radio de acción.

El pulso electromagnético es un efecto secundario descubierto con las pruebas atómicas, ya que se comprobó que después de una explosión de este tipo se dañaban e inutilizaban todos los aparatos electrónicos dentro del radio de acción. Esto es así ya que la mayor parte de la energía de una explosión se libera en forma de rayos Gamma y X siendo ,sobre todo la primera, altamente ionizante. Tanto es así que ioniza hasta el propio aire circundante provocando la destrucción de equipos electrónicos no aptos para la radiación además de generar graves heridas o la muerte en seres vivos debido al ataque de este tipo de radiación a las células. Por su parte, la radiación Gamma se consume enseguida y crea un campo electromagnético zonal de kilómetros de diámetro.

Así pues una bomba EMP detonada cerca de fuerzas enemigas dejaría todas sus defensas y contramedidas en tierra, inmovilizadas y más teniendo en cuenta que hoy día la ventaja que confiere la electrónica a los ejércitos modernos es vital. Lógicamente, muchos sistemas de arma e instalaciones militares modernos incorporan protecciones contra el EMP. No obstante, tales protecciones son complejas, se deterioran rápidamente con el tiempo y no se ha establecido su eficiencia ante el fallo generalizado de todas las infraestructuras civiles y militares circundantes. Se han descrito numerosos escenarios en que estos sistemas o instalaciones protegidos se transforman en los llamados islotes tecnológicos, que pierden su eficiencia o van dejando de operar conforme agotan sus medios para el funcionamiento autónomo (combustible, baterías, repuestos, sistemas añejos, tripulaciones de refresco, etc), al más puro estilo Terminator…

Además, se encuentra el ataque de pulso electromagnético de gran altitud, ataque HEMP o Bomba del Arco Iris. Es un tipo de ataque de pulso electromagnético masivo ejecutado mediante la detonación de un arma nuclear a gran altitud, lejos de la atmósfera terrestre. Sería capaz de cubrir un continente entero, causando un completo caos civil y militar en el área alcanzada por privación de los servicios esenciales (electricidad, agua potable, distribución alimentaria, comunicaciones, etc) durante un periodo de tiempo indefinido. Se considera que un ataque de estas características constituiría el compás de apertura de la guerra nuclear, pues sus efectos instantáneos dificultarían o paralizarían cualquier tipo de defensa contra el inminente ataque. Aunque no fuera así, una sola “bomba del Arco Iris” desarticularía completamente las infraestructuras vitales de cualquier nación moderna, provocando el despoblamiento de las grandes ciudades y un número enorme de víctimas por hambre, epidemias, aniquilación económica y desestructuración social. Es dudoso que ningún país lograra sobrevivir a semejante situación como entidad social organizada.

No se conoce ninguna defensa eficaz contra este tipo de ataque, para cuya ejecución sólo se requiere una bomba termonuclear de potencia intermedia (en el rango del megatón) y un cohete capaz de elevarla a unos 300-500 km sobre el área objetivo. Es posible proteger instalaciones o vehículos individuales contra el mismo mediante el uso de técnicas específicas muy delicadas, pero no una nación completa.

Los seres vivos y los objetos no eléctricos son inmunes al ataque HEMP de manera directa, pero indirectamente les resulta fatal. El daño causado es resultante de la sinergia negativa acumulada por el fallo simultáneo de millones de equipos sin posibilidad de repararlos o sustituirlos en un plazo de tiempo breve, puesto que los repuestos, vehículos, instrumentos, etc, necesarios para la reparación se hallarían igualmente averiados. Los sistemas digitales modernos son especialmente sensibles a este tipo de ataque. Según un estudio de la IEEE, la mayoría de componentes electrónicos actuales fallan en presencia de pulsos electromagnéticos de 1.000 voltios/metro, y resultan destruidos en torno a los 4.000 voltios/metro. Un ataque de pulso electromagnético de gran altitud induce en torno a 50.000 voltios/metro, por encima de doce veces más.

Este efecto se observó por primera vez, de manera accidental, durante las pruebas norteamericanas Starfish Prime de 1962, en la que se observó que los satélites que pasaban cerca del lugar de la explosión dejaban de funcionar a causa de la radiación existente. Desde entonces, todas las potencias nucleares de primer orden han incorporado a su arsenal armas capaces de producirlo.

Es por su capacidad para generar pequeñas auroras, debida a la enorme ionización inducida en las capas altas de la atmósfera, que este tipo de arma recibe el poético nombre de bomba del Arco Iris.

Starfish Prime

Comentar además que estos problemas de radiación, pero en circunstancias normales a menor escala, son los que sufren los satélites a diario y por ello se les confieren elementos de blindaje (tanto externo como interno) así como una electrónica especialmente preparada para funcionar correctamente bajo entornos de radiación al menos por varios años (dependiendo de la calidad de la electrónica), utilizando entre otras técnicas sustrato de zafiro en el caso de semiconductores. Esta radiación que afecta a los satélitos es debida al Cinturón de Van Allen, así como el viento solar, fulguraciones solares, rayos galácticos cósmicos, radiación secundaria, etc.

Ojalá nunca veamos ni este, ni un ataque nuclear en nuestras vidas… Aunque la solución es “fácil”, hacer sistemas más rudimentarios y no electrónicos, tal y como vivíamos hace muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho tiempo.

Vía | Wikipedia

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