¿No os habéis planteado nunca por qué tantas películas futuristas nos muestran colonias de humanos fuera de La Tierra? Vayan por delante un par de ejemplos que se me ocurren: en Marte (Desafío total), o en una estación espacial o grandes naves (Star Trek). Aunque las películas estén encuadradas en el género de la ciencia ficción, lo cierto es que la idea de salir del planeta no es tan fantasiosa sino más bien una cuestión de supervivencia.
Dentro de aproximadamente cinco mil millones de años el Sol se expandirá para formar una gigante roja tostando nuestro planeta, y alguno más de camino. Pero con los datos que se manejan respecto a otras especies parece bastante obvio que la raza humana se extinguirá antes de que el Sol nos ase. Nosotros vivimos tranquilos pero lo cierto es que las causas posibles de nuestra desaparición no escasean: la caída de un meteorito, un cambio climático abrupto, el sida, la gripe aviar, ébola, malaria, tuberculosis, viruela, un nuevo virus no conocido, la guerra nuclear, la guerra bacteriológica, etc.
Gracias a la teoría estadística sabemos que en una población sobre la que se han tomado diversas muestras, si el tamaño de esas muestras es lo suficientemente grande, la media muestral tiende a una distribución normal (o gaussiana). En esta distribución se podrá encontrar la media poblacional si sólo se conoce una media muestral con una confianza determinada y normalmente se manejan valores de intervalos de confianza del 95%.
En otras palabras (para los que hayan preferido saltarse el párrafo anterior), tenemos un 95% de posibilidades de que la especie humana se encuentre en la franja central de su existencia: ni en el 2,5% inicial ni en el 2,5% final. Si estuviésemos en el límite inicial, habríamos gastado un 2,5% (1/40) de nuestra existencia, con lo que nos quedarían aún 39/40 más de tiempo. Si estuviésemos en el límite final de la franja, solamente nos quedaría 1/40. Traducido a años, si la especie humana lleva 200.000 años en el planeta nos quedan como mínimo otros 5.100 años y como máximo 7.800.000, cifra similar a la de otros mamíferos.
A la vista de estos cálculos, nos queda relativamente poco tiempo para salir de La Tierra y aumentar nuestras opciones de supervivencia. Además, hay que conseguirlo antes de que el programa espacial se vaya al traste porque ahora vivimos una etapa en la que la humanidad puede permitirse el lujo de gastar enormes cantidades de dinero en estos proyectos pero esta situación podría cambiar y quedaríamos encerrados en nuestro planeta.
Parece claro que la mejor opción es Marte dado que se ha constatado que tiene unas condiciones similares de gravedad, energía solar y química (incluida el agua). Si los proyectos de la NASA siguieran esta línea de investigación no parece descabellado pensar que en otros 46 años - que es el tiempo que llevamos enviando cosas al espacio - podría disponerse de un asentamiento autosuficiente en Marte. Con 8 colonos iniciales que tuvieran una media de 4 hijos por pareja, de embriones y esperma congelados para cuidar la diversidad genética, la población se duplicaría cada 30 años.

La NASA, por lo pronto, parece que vuelve a tomarse en serio otro viaje a la Luna para investigar las posibilidades de hacerla apta para la vida humana. En su página web ofrece diversas ideas para jugar en clase a diseñar vehículos lunares, asentamientos, gobierno, etc.
Vía QUO
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